Marco Antonio Vazquez Castro, es el nombre de mi tío abuelo, hermano de Mamá Gelita, quien falleció hace aproximadamente dos meses, mi tío Marco, siempre fue una persona destacada en todos los ámbitos de la vida.
Mi relación con él no fue tan cercana de chico, lo que recuerdo vagamente es que un día nos invitó a su casa de Cocoyoc y empezamos a jugar Marco-Polo en la alberca y fue bastante divertido, de ahí, no volví a verlo sólo oía que Mama Gelita platicaba de él, sus anécdotas eran memorables en el centro de la mesa, el tío Marco se quedó a vivir junto con mi tía Tere en Morelia custodiados por las Tías quienes eran dueñas, según cuenta la leyenda de las Academias Vázquez, reconocida academia por su prestigio y rigor en la educación que se impartía, dado que las tías eran solteras y todas eran como ratones de iglesia el máximo para ellas era tener un sobrino (cuasi-hijo) que fuera cura de iglesia, razón por la cual pusieron todo el esmero posible en que el tío Marco (en ese entonces un niño) se interesara por el clero.
Al principio, el niño Marco se interesó mucho por la Iglesia, las tías fascinadas le compraron su pequeña sotana y su pequeño altar en el cual el niño Marco oficiaba misa por las tardes, Mamá Gelita y la Tía Tere se burlaban del pequeño Marco quien decía la misa en Latín y de espaldas al público tal y como se oficiaba en aquella época, cuentan las dos mujeres que un día se estaban riendo del tío Marco y que de debajo de su pequeño altar, salió un changuito, sí un mono chiquito el cual les hizo una seña para que se callaran a efecto de que el niño Marco siguiera oficiando la misa en la cual, según se cuenta, ponía todo el empeño posible, las dos mujeres cuentan la leyenda igualita y no pueden explicarse de donde saliò el changuito...
Creo que la disciplina y la dedicación que le inculcaron al niño Marco las tías, lo marcó y acompañó por toda su vida, posteriormente el Tío Marco se graduó como Contador, llegò a ser Presidente del IMEF Internacional, a fin de cuentas era demasiado inteligente para unirse al clero así como así, situación que al parecer le costó la vida a una de las Tías, si no mal recuerdo a la Tía Lupe quien tenía puestas absolutamente todas sus ilusiones en ver convertido a Marquito en Padrecito, pero al parecer Marquito tenía otras intenciones.
Mi tío Marco tuvo una sola esposa, mi tía Carmen, famosa golfista mexicana, Marco tuvo dos hijos, Cocolo y Cecilia, quienes a su vez tienen varios hijos, nunca convivimos todos en conjunto, dado que Ceci vive en los States, nunca convivimos de forma continua ni permanente, pero las veces que lo hicimos el tío Marco siempre dejó patente varias cosas.
Que vivía agradecido profundamente con su hermana Gelita, Mamá Gelita, porqué?? No lo sé, sólo sé que decía que era un ángel. Que amaba profundamente a su mujer a quien siempre trataba de consentir y de no llevarle la contraria. Que su familia era lo más importante para él, y por ùltimo y màs importante que la vida es para disfrutarse, siempre se echaba sus buenos Huixquilucans y se reía de la vida, siempre tenía un chiste que contar o una anécdota que contar, siempre tenía amigos por todas partes, siempre estaba positivo, siempre estaba al tanto de lo que pasaba...
Después de que yo me recibí, me trataba con más respeto, dado que el salir de la Libre me daba otra categoría en el mundo, esas fueron sus palabras, siempre que lo veía, me daba un fuerte apretón de manos y me decía querido sobrino, quiero que sepas que estoy muy orgulloso de ti, y que tienes unos padres maravillosos y una abuela que vale oro.....
Siempre me lo repetía y siempre lo sentí de corazón, después de haber conocido un poco más su historia me identifiqué con él en varios aspectos de la vida, le encantaba viajar, le encantaba comer, le encantaba tomar, le encantaba la familia, y le encantaba la vida y todo lo que ella te puede ofrecer a manos llenas.
Mucho tiempo después tuve que ir a Morelia a trabajar, despues de ello, me tomè el tiempo para pasar a visitar la Calle de Belisario Domínguez en donde vivían ellos de chicos, salió un hombre y me preguntó que si me podía ayudar, después le comenté que en esa casa vivieron mis tíos y mi abuela, me dijo que el dueño seguía siendo el Señor Marco y que seguido le hablaba para saber como iba la cosa, es un señorón... dijo con aprecio.. yo entré a la casa con mucha curiosidad, todavía hay un dentista ahí, quien cuenta que seguido pasa una sombra y que lo espantan, leyenda que existe desde hace muchos años,
Mi tío Marcó tenía un selecto grupo de amigos con los que viajaba y cuando nos compartía sus anécdotas contaba que al lugar en el que estuvieran cantaban una frase que decía ¡Que bueno que venimoooooos¡ con un tono bastante curioso según yo como de iglesia, tal vez quedó alguna reminiscencia del pasado no???
Hasta el último día que lo vimos el tío Marco sin poder hablar, debido a su terrible enfermedad, dirigía con un palito de pan como si fuera un director de orquesta la tonadita que nos había enseñado, intentó a toda costa estar bien, sin embargo de repente su rostro no podía contener tanta emociòn y sentimientos encontrados, al menos asì lo interpretè.
El día de su funeral, estaba con Mamá Gelita y con la Tía Tere estaban muy tristes, estábamos todos desconsolados, lo curioso es que el ambiente que se respiraba no era de tristeza más bien era un ambiente de camaradería, de resignación por la enfermedad que tuvo mi tío y de gusto, todos estaban muy satisfechos y contentos de haber conocido a mi Tío Marco, personalidades de la política y de los medios se dieron cita para expresar sus condolencias y respeto por el tío marco.
Cualquier persona que escuchabas decía, no hombre Marco era otro boleto, Marco era un tipazo, un muy buen amigo, siempre se preocupaba por ti, el funeral estaba repleto de amigos, el funeral parecía una fiesta, esa es la verdad, tal y como yo creo que a mi Tío Marco le hubiera gustado despedirse de todos nosotros con una fiesta y riéndonos y disfrutando de la vida, mi tío Marco fue una persona excepcional, mi tío Marco es una referencia obligada en mi vida, Mi tío Marco me dejó una enseñanza clara, la vida es para disfrutarse y reír, Mi tío Marco debe de estar tomando sus alcoholes con mi tío Víctor y con Meme en el cielo, Mi tío Marco siempre me acompañará con su inigualable sonrisa, Mi tío Marco me enseñó que es muy bueno haber venido a la tierra.....
Entre la enorme cantidad de arreglos florales que había en su funeral había una corona que decía .... ¡ Que bueno que venimoooooooos¡
Tío Marco que bueno que veniste....
Mi relación con él no fue tan cercana de chico, lo que recuerdo vagamente es que un día nos invitó a su casa de Cocoyoc y empezamos a jugar Marco-Polo en la alberca y fue bastante divertido, de ahí, no volví a verlo sólo oía que Mama Gelita platicaba de él, sus anécdotas eran memorables en el centro de la mesa, el tío Marco se quedó a vivir junto con mi tía Tere en Morelia custodiados por las Tías quienes eran dueñas, según cuenta la leyenda de las Academias Vázquez, reconocida academia por su prestigio y rigor en la educación que se impartía, dado que las tías eran solteras y todas eran como ratones de iglesia el máximo para ellas era tener un sobrino (cuasi-hijo) que fuera cura de iglesia, razón por la cual pusieron todo el esmero posible en que el tío Marco (en ese entonces un niño) se interesara por el clero.
Al principio, el niño Marco se interesó mucho por la Iglesia, las tías fascinadas le compraron su pequeña sotana y su pequeño altar en el cual el niño Marco oficiaba misa por las tardes, Mamá Gelita y la Tía Tere se burlaban del pequeño Marco quien decía la misa en Latín y de espaldas al público tal y como se oficiaba en aquella época, cuentan las dos mujeres que un día se estaban riendo del tío Marco y que de debajo de su pequeño altar, salió un changuito, sí un mono chiquito el cual les hizo una seña para que se callaran a efecto de que el niño Marco siguiera oficiando la misa en la cual, según se cuenta, ponía todo el empeño posible, las dos mujeres cuentan la leyenda igualita y no pueden explicarse de donde saliò el changuito...
Creo que la disciplina y la dedicación que le inculcaron al niño Marco las tías, lo marcó y acompañó por toda su vida, posteriormente el Tío Marco se graduó como Contador, llegò a ser Presidente del IMEF Internacional, a fin de cuentas era demasiado inteligente para unirse al clero así como así, situación que al parecer le costó la vida a una de las Tías, si no mal recuerdo a la Tía Lupe quien tenía puestas absolutamente todas sus ilusiones en ver convertido a Marquito en Padrecito, pero al parecer Marquito tenía otras intenciones.
Mi tío Marco tuvo una sola esposa, mi tía Carmen, famosa golfista mexicana, Marco tuvo dos hijos, Cocolo y Cecilia, quienes a su vez tienen varios hijos, nunca convivimos todos en conjunto, dado que Ceci vive en los States, nunca convivimos de forma continua ni permanente, pero las veces que lo hicimos el tío Marco siempre dejó patente varias cosas.
Que vivía agradecido profundamente con su hermana Gelita, Mamá Gelita, porqué?? No lo sé, sólo sé que decía que era un ángel. Que amaba profundamente a su mujer a quien siempre trataba de consentir y de no llevarle la contraria. Que su familia era lo más importante para él, y por ùltimo y màs importante que la vida es para disfrutarse, siempre se echaba sus buenos Huixquilucans y se reía de la vida, siempre tenía un chiste que contar o una anécdota que contar, siempre tenía amigos por todas partes, siempre estaba positivo, siempre estaba al tanto de lo que pasaba...
Después de que yo me recibí, me trataba con más respeto, dado que el salir de la Libre me daba otra categoría en el mundo, esas fueron sus palabras, siempre que lo veía, me daba un fuerte apretón de manos y me decía querido sobrino, quiero que sepas que estoy muy orgulloso de ti, y que tienes unos padres maravillosos y una abuela que vale oro.....
Siempre me lo repetía y siempre lo sentí de corazón, después de haber conocido un poco más su historia me identifiqué con él en varios aspectos de la vida, le encantaba viajar, le encantaba comer, le encantaba tomar, le encantaba la familia, y le encantaba la vida y todo lo que ella te puede ofrecer a manos llenas.
Mucho tiempo después tuve que ir a Morelia a trabajar, despues de ello, me tomè el tiempo para pasar a visitar la Calle de Belisario Domínguez en donde vivían ellos de chicos, salió un hombre y me preguntó que si me podía ayudar, después le comenté que en esa casa vivieron mis tíos y mi abuela, me dijo que el dueño seguía siendo el Señor Marco y que seguido le hablaba para saber como iba la cosa, es un señorón... dijo con aprecio.. yo entré a la casa con mucha curiosidad, todavía hay un dentista ahí, quien cuenta que seguido pasa una sombra y que lo espantan, leyenda que existe desde hace muchos años,
Mi tío Marcó tenía un selecto grupo de amigos con los que viajaba y cuando nos compartía sus anécdotas contaba que al lugar en el que estuvieran cantaban una frase que decía ¡Que bueno que venimoooooos¡ con un tono bastante curioso según yo como de iglesia, tal vez quedó alguna reminiscencia del pasado no???
Hasta el último día que lo vimos el tío Marco sin poder hablar, debido a su terrible enfermedad, dirigía con un palito de pan como si fuera un director de orquesta la tonadita que nos había enseñado, intentó a toda costa estar bien, sin embargo de repente su rostro no podía contener tanta emociòn y sentimientos encontrados, al menos asì lo interpretè.
El día de su funeral, estaba con Mamá Gelita y con la Tía Tere estaban muy tristes, estábamos todos desconsolados, lo curioso es que el ambiente que se respiraba no era de tristeza más bien era un ambiente de camaradería, de resignación por la enfermedad que tuvo mi tío y de gusto, todos estaban muy satisfechos y contentos de haber conocido a mi Tío Marco, personalidades de la política y de los medios se dieron cita para expresar sus condolencias y respeto por el tío marco.
Cualquier persona que escuchabas decía, no hombre Marco era otro boleto, Marco era un tipazo, un muy buen amigo, siempre se preocupaba por ti, el funeral estaba repleto de amigos, el funeral parecía una fiesta, esa es la verdad, tal y como yo creo que a mi Tío Marco le hubiera gustado despedirse de todos nosotros con una fiesta y riéndonos y disfrutando de la vida, mi tío Marco fue una persona excepcional, mi tío Marco es una referencia obligada en mi vida, Mi tío Marco me dejó una enseñanza clara, la vida es para disfrutarse y reír, Mi tío Marco debe de estar tomando sus alcoholes con mi tío Víctor y con Meme en el cielo, Mi tío Marco siempre me acompañará con su inigualable sonrisa, Mi tío Marco me enseñó que es muy bueno haber venido a la tierra.....
Entre la enorme cantidad de arreglos florales que había en su funeral había una corona que decía .... ¡ Que bueno que venimoooooooos¡
Tío Marco que bueno que veniste....
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