Saturday, September 20, 2008

MARATON

Pues así es mijitos, después de no se cuanto tiempo, M (heme) AQUÍ, compartiendo con todos ustedes la nueva hazaña versalleeeezca, pues como dice mi mamá que cuando no tienes nada que hacer, empiezas a pensar que mal me haré, que mal me haré, y pensé porque no correr un Marathon pues hasta la vieja de Tom Cruise ya corrió uno yo porque chingados no??

En fin no sé hace cuanto empecé a correr, en forma, lo que es digno de mencionarse es que cuando jugaba futbol es decir hace apenas unos ayeres como 26 años, me cagaba correr, no lo soportaba, siempre me hacía el enfermo o el lastimado para evitar correr en los entrenamientos de condición física.

Después alguna vez me invitaron a correr 10k lo cual para mi ego resultaba atractivo y por supuesto (según yo, pobre ingenuo)para un atleta de alto rendimiento como yo, tarea fácil. ohhhh errorrrr, resultó que diez kilómetros pues es un chinguito.... así que como todo un rookie terminé con calambres y total y absolutamente adolorido, recuerdo que estuve echado en la cama todo el día y como 3 días fuera de combate.

Después cuando regresé repentinamente de mi maestría en Madrid (esquina con París, en la del Carmen Coyoacán jeje) el doctor me dijo tú estás muy bien, pero muy bien para hacerte carnitas pareces CER DOc tor, así que ponte a correr tal cual Forrest Gump en la lluvia de plomazos, así que me puse a correr y baje muchos muchos kilos..

Ahí regresé a mi santuario para correr, los viveros de Coyoacán, en los que siempre me he refugiado en tiempoos buenos, muy malos, peores y mejores, es ahí en donde más me gusta entrenar, después como todo consumista llegué a la carrera de NIKE 10k, en la que corren chingo mil pelados Ana, no la quizo correr pero me acompañó en noviembre de 2006.

Dos años después y muchas carreras después estoy a una semana de cumplir un sueño, primero Dios, me voy a chutar el Marathón de Berlín, hemos pasado muchas anécdotas y muchas carreras, hemos corrido disfrazados de Elvis y Piratas, en la noche lloviendo, el día del padre, con porra y sin porra, acompañados o solos, en las buenas y en las malas lo último ayer me paré a las 4:30 am a correr y todavía me encontré a unas sexoservidoras por el parque hundido quienes extrañadas se me quedaron viendo como y este wey que hace corriendo a las 4 de la mañana...

En fin los nervios son muchos pero la ilusión es más, tengo nervios por mi tendón de aquiles que ha dado un poco de lata, pero confío en que todo saldrá bien así que ay les cuento mis chavos

agur...

Wednesday, January 2, 2008

2008

PROBANDO... PROBANDO

Friday, July 6, 2007

“Señor, me perdonas que te pida,
si es que acaso hay otra vida
vuelva a ser mi padre él”
Valentín Elizalde.

El primer recuerdo que tengo de mi padre, es él jugando conmigo con una pelota de peluche de varios colores que me regaló cuando tenía menos de un año, vagamente recuerdo que me daba besos y nos abrazaba y cargaba, después recuerdo que besaba mucho a Maurice y que jugaba con los dos, después recuerdo que estaba con nosotros en las miniolimpiadas del kinder, apoyando, gritando, filmando y por supuesto sacando fotos. Yo tenía 1 año

Aún recuerdo el olor que su portafolio gris de anguila desprendía, después de haberme dejado en el interior de la Primaria, se iba y yo lloraba amargamente, lo único que me consoló al principio, fue lo que después se volvió mi pasión por muchos, muchos años, el fútbol, cuando se iba mi papá o mi mamá en su caso, yo lloraba desconsolado, jugábamos fútbol con un frutsi vacío. Yo tenía 6 años. Después de eso el balón se convirtió en mi obsesión hasta los 18 años.

Aún recuerdo cuando llegaba corriendo los viernes, día en el cual teníamos partido con los Pingüinos del salón 25, equipo del cual era el entrenador, aún lo recuerdo en las escaleras, del Instituto México Primaria llegaba con su maletita gris de adidas con los tacos y todo el equipo necesario para jugar espinilleras, vendas, muñequeras etc. me ayudaba a vendarme y a ponerme los tacos, después, a gritar a todo el equipo que jugáramos bien, mi hermano era la mascota, tenía un traje de pingüino que mi mamá le hizo, el cual era la fascinación de la escuela, al final el equipo no ganó, pero toda la familia nos divertimos mucho. Yo tenía 7 años.

Recuerdo que todos los sábados nos llevaba a los partidos a mi hermano y a mí, a donde fuera, en el sur en el norte, y siempre le gritaba a todos como si fuera el entrenador, mientras todo el mundo me alababa, mi papá me decía exactamente qué es lo que podía hacer mejor, porqué la jugada que hice hacia la izquierda pudo haber sido hacia la derecha, echaba porras y siempre traía su cámara, era clásico ver a mi papá con sus bermudas y su gorro de safari, en los torneos nacionales por eso lo conocían. Yo tenía 9 años.

Recuerdo que toda la familia, me acompañó un domingo a subirme al trolebús para que supiera cual era la ruta a seguir para llegar y regresarme a la secundaria y que no me perdiera, recuerdo la regañiza que me puso cuando choque no uno sino dos coches, o cuando me cacharon un acordeón en primero de secundaria. Yo tenía 13 años.

Mi papá siempre ha sido un excelente Director de Orquesta, si bien antes tenía una férrea disciplina militar que con el paso de los años se le ha quitado, también siempre ha estado in-con-di-cio-nal-men-te con nosotros, apoyándonos en todos y cada uno de nuestros proyectos estuviera o no de acuerdo, siempre siempre hemos recibido apoyo de mi padre, en todas y cada una de las etapas de mi vida. Y cuando apretaba por aquí, aflojaba por allá, siempre ha estado pendiente de todos nuestros movimientos, proyectos, necesidades, alegrías, tristezas y siempre ha tratado de ayudar.

Recuerdo cuando temerosos entramos a Harlem en Nueva York y me aventó y me dijo órale vas tú negrito, aquí son de tu color, y todos y cada uno nos reímos muy fuerte. Recuerdo cuando mi hermano se perdió en el metro de París y cómo en cuestión de tres segundos organizó la logística para encontrarlo. Recuerdo que nos regaló un viaje hermoso a Europa que realizamos todos en familia, y que nos emborrachamos en el Lido du París. Yo tenía 15 años.

Recuerdo a mi papá trabajando todo el tiempo, corriendo todo el tiempo, recuerdo que mi papá siempre iba a comer con nosotros, y que nos peleábamos por ganar el control remoto y quien lo hiciera tenía derecho de poner el canal que quisiera. Recuerdo a mi papá muy cariñoso con mi mamá, diciéndole que ella era Pepe Reglas y que todos nos teníamos que someter a lo que quisiera, a fin de cuentas, todos hacemos lo que dice mi mamá....

Recuerdo a mi papá, echándonos porras cuando jugábamos en Fuerzas básicas, orquestando desde afuera a todo el equipo, apoyándome y dirigiéndome desde afuera, recuerdo su cara de satisfacción cuando ganábamos los torneos nacionales y sus abrazos y la clásica persecución con champaña, recuerdo a mi papá, gritándome a lo lejos de la porra, o haciéndome una señal con el pulgar hacia arriba, tranquilo, tú puedes, respira, vamos....

Recuerdo a mi papá, en una etapa malencarado, angustiado, yo, sin tener una remota idea de que el hecho de tener una familia, cuesta mucho trabajo, dinero, esfuerzo, preocupaciones y dedicación. Le reclamaba, sin saber que es lo que pasaba por la mente de mi padre. Hoy creo comprenderlo un poco, mucho mejor.

Recuerdo a mi papá, dándome consejos de cómo tratar a las niñas, que teníamos que ser caballerosos y que no me preocupara que solitas llegaban, que mejor me pusiera a estudiar. Recuerdo a mi papá tocando su guitarra, con ese bossa nova que sólo él puede tocar, recuerdo a mi papá llegando a la casa y silbando su característico tono, recuerdo que los sábados o domingos nos levantaba con música de su tiempo, la cual ahora que corro, escucho con mucha alegría, recuerdo a mi papá los fines de semana, gritándonos EQUIPOOOOOO, vámonos.

Recuerdo a mi papá cuando me regaló mi primer coche, por haber sacado diez en la escuela, recuerdo cuando fuimos a comprarle rines y stereo al coche y que me dijo escoge los que tú quieras, recuerdo a mi papá, generoso, dadivoso, bondadoso, agudo, meticuloso, perfeccionista, obsesivo de su trabajo, valiente, fuerte y grande.

Recuerdo a mi papá haciendo bromas de todo tipo en contra de todos, de sí mismo, de su familia, de la familia de mi mamá, de mí, de mi hermano de todos, burlándose y mostrando ese sentido del humor tan Soreque que a todos nos hace reír y pensar. Recuerdo que cuando entré a la Libre me molestaba porque ahora sí tendría que estudiar, recuerdo a mi papá dándome todo su apoyo comprensión y conocimiento para poder triunfar en tan desgastante prueba.

Recuerdo haberlo abrazado el día en que me recibí con mucha fuerza, sabiendo que gracias a él y a mi mamá pude haber hecho lo que hice. Recuerdo su Sonrisa de satisfacción, recuerdo cuando me fui a España, las largas pláticas de cómo debía comportarme, recuerdo que nos decía los hombres del mañana, todo dejan para mañana, apúrense, háganlo ahorita decía (y sigue diciendo).

Recuerdo cuando regresé de España haberlo visto más canoso, recuerdo los fuertes momentos que vivimos en el Hospital con mi mamá. Recuerdo a mi papá, hablando con los doctores y tomando decisiones, siempre consensadas con nosotros.

Recuerdo la alegría que le daba ver a mi mamá de pie, caminando, hablando y diciéndole está bien gordita pero no te enojes, cálmate por favor....

Recuerdo a mi papá como el mejor maestro, guía, jefe y amigo que nunca he tenido, siempre está al tanto de todos nosotros, siempre está trabajando, su vicio son pocos y muy bien definidos, su familia, la música, los dvds y los viajes, a eso se dedica mi papá, a ninguna otra cosa más.

Recuerdo cuando trabajamos juntos las enormes discusiones por miles de cosas, el gran equipo invencible que formamos, las muchas horas que pacientemente se sentó conmigo a corregirme y a decirme lo que estaba bien o mal, recuerdo que muchas veces no nos veíamos, nos hablábamos, estando de una ciudad a otra, el desgaste era increíble el ritmo de trabajo que tiene mi papá, nunca lo he visto en otra persona, es incansable.

Recuerdo que cuando le dije que me iba de la casa me dijo: sólo dos cositas cuatito, respeta tu casa y respeta a tu mujer. Recuerdo a mi papá, enseñándome a jugar tennis a dar algunos golpes con efecto, recuerdo cuando jugó futbol con los papás de la generación de Maurice, Recuerdo que cuando llegamos a la casa nueva, después de una laarga jornada, nos quedamos dormidos en lo que hoy es la sala, recuerdo que jugaba con nosotros y que su forma de decir te quiero y de expresar su cariño, era molestando, jugando y tratando de que siempre fuéramos mejores.

Veo a mi papá inmensamente feliz con su mujer y con su nieta, veo que no se cansa de trabajar, veo que sigue siendo el más moderno con los aparatos tecnológicos, siempre tiene planes, siempre tiene proyectos, siempre tiene ánimo, siempre se levanta temprano, siempre tiene actitud positiva, nunca se rinde, siempre sigue adelante, siempre seguirá adelante.

Lo que he aprendido de mi papá es fácil y extremadamente complicado: predicar con el ejemplo, mi papá no pide absolutamente nada de lo que no puede dar, el problema es que da mucho, muchísimo, siempre quiere lo mejor para nosotros, siempre está ahí, cuando lo necesitamos y cuando no lo necesitamos, siempre tiene algo que decirte para que mejores, para que te des cuenta que hiciste bien y que mal.

Gracias a mi papá soy lo que soy, su ayuda y apoyo incondicional, me han impulsado siempre, sus regaños, alientos, motivaciones, gritos, risas, bromas, abrazos, miradas, tienen una carga de extraña sabiduría, su mente es enorme, su capacidad de leer mensajes y señales, su intuición es asombrosa. Yo soy parte de mi papá y viceversa, lo digo con mucho, muchísimo orgullo.

Mi papá fue, es y seguirá siendo para mí un héroe, el héroe que todos quieren tener como papá... yo lo tengo, soy muy afortunado e inmensamente feliz, de tener un papá como el mío, hoy que tengo treinta y un años, lo sé mejor que nunca, hoy más que nunca mi papá está en mí.

Con la más profunda de las gratitudes,
Gracias por todo papá.

Te ama tu negrito.

Saturday, May 5, 2007

DESDE LA CARCEL...

Desde mi jaula de oro, necesito recordarme todas las cosas que puede hacer uno cuando no está limitado por unas paredes, para que llegado el día, no vaya a extrañar las malditas paredes de la oficina....así una pequeña lista.

1.- Echarla en mi casa
2.- Ir al cine cuantas veces me plazca en el horario que me plazca
3.- Ir a visitar a mis cuates que están encerrados y así poderme burlar de ellos y de su miserable suerte.
4.- Despertarme a las 11:00 Ir a correr a las 12:00 del día cuando no hay gente y está tranquilo
5.- Viajar para visitar a mis amigos
6.- Tomarme cuatro horas para comer a gusto con Mamá Gelita o con mis papás o con mi hermano o con Ana.
7.- Ir a visitar a Meme y a mi abuela Irenita en el lugar en donde descansan
8.- Escribir más
9.- Terminar la novela que estoy escribiendo
10.- Irme de viaje trasnacional sólo o mejor aún acompañado por Ana
11.- Ir un día al Hospital en donde operaron a mi mamá a repartir oraciones como me pasó cuando estaba ahí y sembrar esperanza.
12.- Arreglar todas las cajas, cajitas, cajotas y cosas que tengo en la casa de mis papás agggggh
13.- Lavar mi coche, hace años que no lo hago con mis manitas santas.
14.- Ir un miércoles al zoológico
15.- Ver mis películas favoritas, echado en la camota, durante 3 días seguidos
16.- Escuchar mis super rolas favoritas, completitas, sin pensar que tengo que apurarme.
17.- Armar un carrito de plástico como en la clase de modelaje del maestro motita.
18.- Comprar uno de esos libritos que tiene crucigramas y juegos de palabras que me encantaba resolver de niño.
19.- Hablarle a esos amigos que fui perdiendo sin saber porque a lo largo del camino para saber que es de ellos y para chingarlos un poco y no perder la costumbre
20.- Fumar un Arguile con mis cuates favoritos en mi casa.
21.- Caerle de sorpresa a Ana e invitarla a algún lugar chido, cuando salga de trabajar.
22.- Visitar a todos mis amigos que tienen hijos para convivir un poco más con ellos.
23.- Ir al doctor y hacerme todos los chequeos que nunca tienes tiempo de hacerte.
24.- Ir al Museo de Antropología un martes que esté vacío y sorprenderme.
25.- Tomar un Café del jarocho con todo el tiempo del mundo en la oficina.
26.- Aprender como se bajan videos a mi Ipod que hasta la fecha no sé.
27.- Tomar unas clasesitas de francés, alemán, guitarrita, cocina etc. etc.
28.- Tomar las fotos que se me ocurran por la calle y con los modelos urbanos que siempre deambulan por ahí.
29.- Comprarle un super regalo a mi mamá
30.- Babosear en algún centro comercial por todo un día entero sin prisa
31.- Ir al centro a ver todos los cds y películas piratas que venden para comprar a discreción
32.- Ir un día de ida y vuelta a Acapulco, llegar a la playa tomarme una chela, ir al mar comer rico y de retache.
33.- Ir a un spa coqueto y echarme todo el día
34.- Estar todo un día con Andreita, mi sobrina hasta que me harte de ella.
35.- Raptarme a Ana y sorprenderla con una comida que yo haya hecho (mmmmh que rico)
36.- Estar todo el día en mix up, oyendo discos uno tras otro.
37.- Ir a la Feria de Chapultepé y treparme a la montaña rusa.
38.- Ir a Six Flags y meterme a la casa de los sustos.
39.- Ir al Ash ram, con mi amiga Verónica y cantar otro ohm nahma shivaya.
40.- Ir al mercado de Sonora un día para ver todo lo que chingados venden.
41.- Leer algo chistoso y cagarme de risa yo solito.
42.- Ir al mercado de Portales y chingarme unas tostadas de pata con mis marchantas.
43.- Escribir unas rolitas coquetas.
44.- Celebrar que estoy vivo, hacer una fiesta chida por mi feliz no cumpleaños.
45.- Organizar un super reventón e invitar a todos mis cuates.
46.- Regalarle un viaje sorpresa a mi papá.
47.- Inventar una locura super chida para Ana.
48.- Llevarme a Omar y a Oscar en un viaje por una semana y compartir tal y como cuando teníamos dos años.
49.- Llevar al Pichi a Alcohólicos Anónimos.
50.- Entrevistar a mis personas favoritas con mi cámara e inmortalizar los momentos más chidos en un video chingón.
Ahhhh so many things and so little time...

PICHICATEANDO...

El término de pichicatear, lo conozco gracias a Mamá Gelita y a mi Mamá, normalmente cuando había poca comida, o poca bebida, te decían pues ahí lo pichicateas, es decir que lo vayas comiendo poco a poquito, con sorbos o traguitos pequeños para que te dure un poco más, el término se utiliza en otros sentidos, pero el original, según mi leal saber y entender, es ése.

Pichicatear, es en otro sentido, medir, no desperdiciar, irte poco a poquito así, podemos pichicatear muchas cosas.

En días pasados, me encontré a una amiga en el messenger, me comentó que ahí iba pichicateando el amor, porque luego una nunca sabe, porque los hombres claro, somos unos cabrones e hijos de la chingada y pues luego para que te rompan el corazón pues no, y bueno si quiere creer eso pues que le vamos a hacer...

En lo que no estoy de acuerdo es en eso de pichicatear el amor, en esperar a que se haga el primer movimiento por parte del otro para hacer uno igual o un poco mejor o un poco menos para que no se vaya malacostumbrando y para que no nos tome la medida.

Haber que pedo, como estamos llevando las relaciones hoy en día, en el amor no se puede pichicatear, regla número uno, el amor es dar, ya lo dijo Fito, Dar es Dar......

Dar es dar
y no fijarme en ella
y su manera de actuar
Dar es dar
y no decirle a nadie
si quedarse o escapar.

Cuando el mundo te pregunta
del por qué, por qué, por qué, por qué,
por qué das vueltas la rueda
por qué no te detenés,
yo te digo que dar es dar.

Dar es dar
y no marcar las cartas, simplemente dar
dar es dar, y no explicarle a nadie,
no hay nada que explicar.

BREAKIN...

El día de ayer, corriendo como siempre, Ana y yo escogimos la película que veríamos, más que por el gusto de verla por el horario que se acomodaba a nuestras necesidades, llegamos cuando empezaba la película, no sabíamos bien a bien que onda.

Al momento de entrar y ver la primera escena de la película, en donde salen varias personas bailando, me transporté mentalmente a mis 8 años, de verdad que lo recuerdo como si fuera ayer, desconozco el cine al que mi tía Paty nos llevó a mi hermano Maurice y a mí a ver la película de Breakdance, no miento cuando afirmo que nos llevó como cinco veces para poder tranquilizarnos, ella cuenta que ya no sabía que chingados hacer con nosotros y lo más fácil era llevarnos al cine en donde por lo menos estaríamos 2 horas sentados y tranquilos, además por supuesto de querer hacernos sentir bien y cómodos dado que mis papás no estaban.

Ahí estábamos mi hermano y yo, viendo una y otra y otra vez la película que despertó nuestros instintos bailadores, nada tenía que ver este baile con lo que habíamos visto antes en lo que a baile se refiere, este baile era muy distinto, nuevo, distinto, atrevido y por supuesto te obligaba a moverte en tu butaca al ritmo de la música o de los tambores o de las canciones que emanaban de la pantalla grande.

Después de ahí, quedé (damos) marcados de por vida por el break, mi hermano, Danny y yo, ensayábamos en el estudio de casa de Mamá Gelita, nuestras coreografías para poder ir (claro según nosotros) a un programa de televisión cuyo origen también fue la famosa película.

Muchas, muchísimas horas de cada día, las dedicábamos en el arduo entrenamiento del break, en realidad creo que no lo bailábamos tan bien como creíamos, pero lo que sí era un hecho irrefutable, es que pasábamos todo el tiempo riéndonos, corrigiéndonos, divirtiéndonos y sorprendiéndonos nosotros mismos de algún paso nuevo que salía o de algún paso espontáneo que hacíamos.

Definitivamente existe un parteaguas de mi vida bailadora antes y después del break, hoy todavía en las fiestas me encanta hacer el clásico robot, o un poco de break para desempolvar los viejos pasos que nos han vuelto tan populares a lo largo y ancho del mundo jejeje

En fin, la película me remontó a mi infancia querida, aquella que muchas veces extraño y muchas no, aquella en donde el tiempo pasaba muy lento y tenías ubicada perfectamente la época del año por el día de muertos, navidad, la kermesse, semana santa y por supuesto las vacaciones laaargas, aquella en donde la familia entera compartía la mesa, la comida y la bebida, y todos los primos cantábamos y jugábamos sin cesar.

La vida continúa y todos estamos en lugares distintos, mi primo sigue en Berlín, estudiando cine, tal vez, ahora que acabe, podamos hacer breakdance del siglo XXI, Mi hermano es Papá de la niña más maravillosa que he visto, y tiene que bajar un poco de peso para poder hacer el paso del gusano muy de su gusto, por mi parte también tendría que bajar de peso y cuidarme del ácido úrico porque con los ataques de gota que me dan no puedo ni caminar, lo mejor es el recuerdo permanente de las tardes de break en casa de Mamá Gelita, y ahora que venga mi primo podríamos organizar un re-encuentro de las clases de break....

En fin definitivamente la vida es mejor bailando...
STOMP THE YARD O BAILE URBANO es la neta veanla...



















QUE HUEEEVA...

Realmente existen ocasiones en que la pereza (uno de los pecados capitales, se apodera de nosotros) los momentos son muchos, sería inútil tratar de describir con que frecuencia nos da flojera, pero eso sí, siempre existe un momento en el cual a todos y cada uno de los seres humanos nos da flojera, incluso respirar, tal momento llega puntualmente después de una buena comida.

A las personas que como buenos esclavos regresan (amos) a trabajar en la tarde, les sonará bastante familiar la situación antes descrita, el hecho de regresar a trabajar, cuesta y cuesta mucho, sobre todo después de haber comido como Dios manda, hoy es uno de esos días ahuevados, si a eso le añades una tarde lluviosa sin sol peor hueva te da, sin embargo sigo obstinado por tratar de escribir algo, para no perder ritmo, pero era tanta mi flojera que hasta pensar algún tema causaba unos repetidos y largos bostezos, los cuales fueron fuente de inspiración para este escrito.

Definitivamente tal y como la violencia atrae más violencia, la hueva atrae a la hueva, mientras más tarde te paras, más quieres dormir, mientras más tarde empiezas, más flojera te da seguirle agghhhhhhhhhhh que flo-je-ra jeje.

En fin, creo que eso del círculo virtuoso y vicioso tiene su razón de ser, y el mejor comienzo para un círculo vicioso es la super huevaaaa. La misma te puede dar grandes frutos.... si lo que tú quieres es tener un vicio chido, barato, que puedas contagiar a tus cuates, o para evitar que te digan ¡quién hizo esto, quién hizo aquello¡¡¡¡, no hay mejor remedio que una muy buena hueva.

Aléjate de las drogas, las drogas destruyen, la hueva construye una paciencia inquebrantable, a prueba de todo fuego y además reservas tus energías para que una vez que te hayas decidido comiences echo la ... rápido, el alcohol, es muy caro comparado con la hueva, además que hueva ir a comprar alcohol y cocas además que hueva hacerte las cubas y que hueva cargar la bolsa de hielos, además que hueva invitar a la gente, que hueva soportar las aventuras de tus amigos por teléfono, que hueva recoger, y que hueva la cruda, las mujeres uuuuts que hueva, nadie las entiende que hueva tratar de entenderlas y luego si son activas que hueva seguirles el paso y el juego, apostar está de hueva eso de andar contando los numeritos da una hueva de aquellas y luego ir a cambiar las fichitas agggh, todos los vicios salen perdiendo económicamente hablando lo mejor definitivamente es echaaaar la flojera.

A gussssssshto, quien no se ha pasado o imagina pasarse un domingo en frente de la Televisión viendo todas las películas echado comiendo palomitas.... tirando hueva

Que la hueva te acompañe...