Saturday, May 5, 2007

DESDE LA CARCEL...

Desde mi jaula de oro, necesito recordarme todas las cosas que puede hacer uno cuando no está limitado por unas paredes, para que llegado el día, no vaya a extrañar las malditas paredes de la oficina....así una pequeña lista.

1.- Echarla en mi casa
2.- Ir al cine cuantas veces me plazca en el horario que me plazca
3.- Ir a visitar a mis cuates que están encerrados y así poderme burlar de ellos y de su miserable suerte.
4.- Despertarme a las 11:00 Ir a correr a las 12:00 del día cuando no hay gente y está tranquilo
5.- Viajar para visitar a mis amigos
6.- Tomarme cuatro horas para comer a gusto con Mamá Gelita o con mis papás o con mi hermano o con Ana.
7.- Ir a visitar a Meme y a mi abuela Irenita en el lugar en donde descansan
8.- Escribir más
9.- Terminar la novela que estoy escribiendo
10.- Irme de viaje trasnacional sólo o mejor aún acompañado por Ana
11.- Ir un día al Hospital en donde operaron a mi mamá a repartir oraciones como me pasó cuando estaba ahí y sembrar esperanza.
12.- Arreglar todas las cajas, cajitas, cajotas y cosas que tengo en la casa de mis papás agggggh
13.- Lavar mi coche, hace años que no lo hago con mis manitas santas.
14.- Ir un miércoles al zoológico
15.- Ver mis películas favoritas, echado en la camota, durante 3 días seguidos
16.- Escuchar mis super rolas favoritas, completitas, sin pensar que tengo que apurarme.
17.- Armar un carrito de plástico como en la clase de modelaje del maestro motita.
18.- Comprar uno de esos libritos que tiene crucigramas y juegos de palabras que me encantaba resolver de niño.
19.- Hablarle a esos amigos que fui perdiendo sin saber porque a lo largo del camino para saber que es de ellos y para chingarlos un poco y no perder la costumbre
20.- Fumar un Arguile con mis cuates favoritos en mi casa.
21.- Caerle de sorpresa a Ana e invitarla a algún lugar chido, cuando salga de trabajar.
22.- Visitar a todos mis amigos que tienen hijos para convivir un poco más con ellos.
23.- Ir al doctor y hacerme todos los chequeos que nunca tienes tiempo de hacerte.
24.- Ir al Museo de Antropología un martes que esté vacío y sorprenderme.
25.- Tomar un Café del jarocho con todo el tiempo del mundo en la oficina.
26.- Aprender como se bajan videos a mi Ipod que hasta la fecha no sé.
27.- Tomar unas clasesitas de francés, alemán, guitarrita, cocina etc. etc.
28.- Tomar las fotos que se me ocurran por la calle y con los modelos urbanos que siempre deambulan por ahí.
29.- Comprarle un super regalo a mi mamá
30.- Babosear en algún centro comercial por todo un día entero sin prisa
31.- Ir al centro a ver todos los cds y películas piratas que venden para comprar a discreción
32.- Ir un día de ida y vuelta a Acapulco, llegar a la playa tomarme una chela, ir al mar comer rico y de retache.
33.- Ir a un spa coqueto y echarme todo el día
34.- Estar todo un día con Andreita, mi sobrina hasta que me harte de ella.
35.- Raptarme a Ana y sorprenderla con una comida que yo haya hecho (mmmmh que rico)
36.- Estar todo el día en mix up, oyendo discos uno tras otro.
37.- Ir a la Feria de Chapultepé y treparme a la montaña rusa.
38.- Ir a Six Flags y meterme a la casa de los sustos.
39.- Ir al Ash ram, con mi amiga Verónica y cantar otro ohm nahma shivaya.
40.- Ir al mercado de Sonora un día para ver todo lo que chingados venden.
41.- Leer algo chistoso y cagarme de risa yo solito.
42.- Ir al mercado de Portales y chingarme unas tostadas de pata con mis marchantas.
43.- Escribir unas rolitas coquetas.
44.- Celebrar que estoy vivo, hacer una fiesta chida por mi feliz no cumpleaños.
45.- Organizar un super reventón e invitar a todos mis cuates.
46.- Regalarle un viaje sorpresa a mi papá.
47.- Inventar una locura super chida para Ana.
48.- Llevarme a Omar y a Oscar en un viaje por una semana y compartir tal y como cuando teníamos dos años.
49.- Llevar al Pichi a Alcohólicos Anónimos.
50.- Entrevistar a mis personas favoritas con mi cámara e inmortalizar los momentos más chidos en un video chingón.
Ahhhh so many things and so little time...

PICHICATEANDO...

El término de pichicatear, lo conozco gracias a Mamá Gelita y a mi Mamá, normalmente cuando había poca comida, o poca bebida, te decían pues ahí lo pichicateas, es decir que lo vayas comiendo poco a poquito, con sorbos o traguitos pequeños para que te dure un poco más, el término se utiliza en otros sentidos, pero el original, según mi leal saber y entender, es ése.

Pichicatear, es en otro sentido, medir, no desperdiciar, irte poco a poquito así, podemos pichicatear muchas cosas.

En días pasados, me encontré a una amiga en el messenger, me comentó que ahí iba pichicateando el amor, porque luego una nunca sabe, porque los hombres claro, somos unos cabrones e hijos de la chingada y pues luego para que te rompan el corazón pues no, y bueno si quiere creer eso pues que le vamos a hacer...

En lo que no estoy de acuerdo es en eso de pichicatear el amor, en esperar a que se haga el primer movimiento por parte del otro para hacer uno igual o un poco mejor o un poco menos para que no se vaya malacostumbrando y para que no nos tome la medida.

Haber que pedo, como estamos llevando las relaciones hoy en día, en el amor no se puede pichicatear, regla número uno, el amor es dar, ya lo dijo Fito, Dar es Dar......

Dar es dar
y no fijarme en ella
y su manera de actuar
Dar es dar
y no decirle a nadie
si quedarse o escapar.

Cuando el mundo te pregunta
del por qué, por qué, por qué, por qué,
por qué das vueltas la rueda
por qué no te detenés,
yo te digo que dar es dar.

Dar es dar
y no marcar las cartas, simplemente dar
dar es dar, y no explicarle a nadie,
no hay nada que explicar.

BREAKIN...

El día de ayer, corriendo como siempre, Ana y yo escogimos la película que veríamos, más que por el gusto de verla por el horario que se acomodaba a nuestras necesidades, llegamos cuando empezaba la película, no sabíamos bien a bien que onda.

Al momento de entrar y ver la primera escena de la película, en donde salen varias personas bailando, me transporté mentalmente a mis 8 años, de verdad que lo recuerdo como si fuera ayer, desconozco el cine al que mi tía Paty nos llevó a mi hermano Maurice y a mí a ver la película de Breakdance, no miento cuando afirmo que nos llevó como cinco veces para poder tranquilizarnos, ella cuenta que ya no sabía que chingados hacer con nosotros y lo más fácil era llevarnos al cine en donde por lo menos estaríamos 2 horas sentados y tranquilos, además por supuesto de querer hacernos sentir bien y cómodos dado que mis papás no estaban.

Ahí estábamos mi hermano y yo, viendo una y otra y otra vez la película que despertó nuestros instintos bailadores, nada tenía que ver este baile con lo que habíamos visto antes en lo que a baile se refiere, este baile era muy distinto, nuevo, distinto, atrevido y por supuesto te obligaba a moverte en tu butaca al ritmo de la música o de los tambores o de las canciones que emanaban de la pantalla grande.

Después de ahí, quedé (damos) marcados de por vida por el break, mi hermano, Danny y yo, ensayábamos en el estudio de casa de Mamá Gelita, nuestras coreografías para poder ir (claro según nosotros) a un programa de televisión cuyo origen también fue la famosa película.

Muchas, muchísimas horas de cada día, las dedicábamos en el arduo entrenamiento del break, en realidad creo que no lo bailábamos tan bien como creíamos, pero lo que sí era un hecho irrefutable, es que pasábamos todo el tiempo riéndonos, corrigiéndonos, divirtiéndonos y sorprendiéndonos nosotros mismos de algún paso nuevo que salía o de algún paso espontáneo que hacíamos.

Definitivamente existe un parteaguas de mi vida bailadora antes y después del break, hoy todavía en las fiestas me encanta hacer el clásico robot, o un poco de break para desempolvar los viejos pasos que nos han vuelto tan populares a lo largo y ancho del mundo jejeje

En fin, la película me remontó a mi infancia querida, aquella que muchas veces extraño y muchas no, aquella en donde el tiempo pasaba muy lento y tenías ubicada perfectamente la época del año por el día de muertos, navidad, la kermesse, semana santa y por supuesto las vacaciones laaargas, aquella en donde la familia entera compartía la mesa, la comida y la bebida, y todos los primos cantábamos y jugábamos sin cesar.

La vida continúa y todos estamos en lugares distintos, mi primo sigue en Berlín, estudiando cine, tal vez, ahora que acabe, podamos hacer breakdance del siglo XXI, Mi hermano es Papá de la niña más maravillosa que he visto, y tiene que bajar un poco de peso para poder hacer el paso del gusano muy de su gusto, por mi parte también tendría que bajar de peso y cuidarme del ácido úrico porque con los ataques de gota que me dan no puedo ni caminar, lo mejor es el recuerdo permanente de las tardes de break en casa de Mamá Gelita, y ahora que venga mi primo podríamos organizar un re-encuentro de las clases de break....

En fin definitivamente la vida es mejor bailando...
STOMP THE YARD O BAILE URBANO es la neta veanla...



















QUE HUEEEVA...

Realmente existen ocasiones en que la pereza (uno de los pecados capitales, se apodera de nosotros) los momentos son muchos, sería inútil tratar de describir con que frecuencia nos da flojera, pero eso sí, siempre existe un momento en el cual a todos y cada uno de los seres humanos nos da flojera, incluso respirar, tal momento llega puntualmente después de una buena comida.

A las personas que como buenos esclavos regresan (amos) a trabajar en la tarde, les sonará bastante familiar la situación antes descrita, el hecho de regresar a trabajar, cuesta y cuesta mucho, sobre todo después de haber comido como Dios manda, hoy es uno de esos días ahuevados, si a eso le añades una tarde lluviosa sin sol peor hueva te da, sin embargo sigo obstinado por tratar de escribir algo, para no perder ritmo, pero era tanta mi flojera que hasta pensar algún tema causaba unos repetidos y largos bostezos, los cuales fueron fuente de inspiración para este escrito.

Definitivamente tal y como la violencia atrae más violencia, la hueva atrae a la hueva, mientras más tarde te paras, más quieres dormir, mientras más tarde empiezas, más flojera te da seguirle agghhhhhhhhhhh que flo-je-ra jeje.

En fin, creo que eso del círculo virtuoso y vicioso tiene su razón de ser, y el mejor comienzo para un círculo vicioso es la super huevaaaa. La misma te puede dar grandes frutos.... si lo que tú quieres es tener un vicio chido, barato, que puedas contagiar a tus cuates, o para evitar que te digan ¡quién hizo esto, quién hizo aquello¡¡¡¡, no hay mejor remedio que una muy buena hueva.

Aléjate de las drogas, las drogas destruyen, la hueva construye una paciencia inquebrantable, a prueba de todo fuego y además reservas tus energías para que una vez que te hayas decidido comiences echo la ... rápido, el alcohol, es muy caro comparado con la hueva, además que hueva ir a comprar alcohol y cocas además que hueva hacerte las cubas y que hueva cargar la bolsa de hielos, además que hueva invitar a la gente, que hueva soportar las aventuras de tus amigos por teléfono, que hueva recoger, y que hueva la cruda, las mujeres uuuuts que hueva, nadie las entiende que hueva tratar de entenderlas y luego si son activas que hueva seguirles el paso y el juego, apostar está de hueva eso de andar contando los numeritos da una hueva de aquellas y luego ir a cambiar las fichitas agggh, todos los vicios salen perdiendo económicamente hablando lo mejor definitivamente es echaaaar la flojera.

A gussssssshto, quien no se ha pasado o imagina pasarse un domingo en frente de la Televisión viendo todas las películas echado comiendo palomitas.... tirando hueva

Que la hueva te acompañe...



















UUUY QUE MIEDO...

MIEDO,
(DEL LAT METUS)
1. m. Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.2. m. Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.

Los sabios hablan de vencer los miedos, cosa fácil, simple y llanamente, te das cuenta de que tienes miedo a algo y resuelves en consecuencia, toda vez que no eres ningún miedoso de mierda, dar fin a ese miedo y voilá, se acabó el miedo..... ahh que sencillo parece...
La receta es fácil, y todos sabemos a que le tenemos miedo, el pequeño gran problema es llevar a cabo el paso definitivo que nos demuestre que hemos vencido el miedo a algo, a alguien, a lo conocido o a lo desconocido, a esto a aquello, no importa qué tu miedo es digno de respeto, por lo menos y más importante para tí.
El hecho de reconocer el miedo en tu ser, y no confundirlo con desconcierto, preocupación, angustia, etc. etc. es el primer paso, importante claro, para poder conocerlo, reconocerlo y decidir que hacer con él....
Pareciera cosa fácil, sin embargo el proceso para vencer un miedo tiene un camino largo y tortuoso, en el mismo encontrarás igual número de razones y justificaciones para poder superarlo que para quedarte estático en donde estás, igual de tranquilo o intranquilo como has estado.
Y he aquí en donde tenemos que hacer un análisis a conciencia y más profundo, determinar con que miedos puedo vivir, determinar que miedos me convendría vencer, y determinar que miedos tengo que vencer para poder evolucionar y sobre todo para poder al fin estar en paz conmigo mismo, que no es poca cosa.
El hecho de vencer un miedo requiere mucho coraje, voluntad y valentía, no todos pueden afrontar sus miedos, algunos, los más, huimos despavoridos pensando que eso soluciona la cuestión, sin embargo, no lo hace, el problema, en este caso el miedo, nos encontrará a la vuelta de la esquina in-tac-to, sin un solo cambio, otros lo evadimos, consciente o inconscientemente, buscamos cuantas cosas se nos ocurran para evadir enfrentarnos con él.
Sin embargo después de ese camino largo, tortuoso en donde le has dado mil y una vueltas en donde has resuelto que tienes que enfrentar el miedo, le hablas al otro a ése que eres tú mismo pero que no tienes tiempo o conveniencia de ver muy seguido, al que está enfrente del espejo, al que se ha evadido por muchas, justificadas e injustificadas razones.
Y con el corazón, no con la mente, preguntas qué tenemos que hacer tú y yo, que debemos de hacer tú y yo, que optamos por hacer tú y yo, así, habiendo tomado tu decisión, tomado de la mano de tu otro yo, y con el nervio, angustia y miedo que dicha circunstancia conlleva caminas junto contigo, dado que nadie más te puede acompañar, rumbo a la batalla.
La batalla que tendrás que librar contigo con tu propio yo, es una de las más importantes para ti, para tu ser, lo más curioso es que la mayoría de las personas no tendrán idea de lo que pasa en tu interior, en tu mente, en tu corazón, y muy pocos podrán entender qué es lo que acontece en ese o esos días, importantes para tu evolución personal.
No hay manera de que pierdas en esta batalla, el hecho de haber salido con tu propio yo a librarla, es signo inequívoco de que tienes la suficiente fuerza, valentía y coraje necesarios para ganarla, ahora es cuestión de tiempo....
Tu batalla ha iniciado, lo único que tienes que hacer es seguir, no ceder, no parar, tarde o temprano el miedo se desvanecerá....