Parece increíble como pasa el tiempo, en retrospectiva, siempre el tiempo pasa volando, el presente, al parecer, es un poco más lento y el futuro ahh el futuro, siempre se ve muy lejano, sin embargo, hasta el día de hoy no entiendo en qué momento se me fue tanto tantísimo tiempo, por supuesto que el tiempo, deja impresas de alguna u otra forma huellas de su paso, algunas perceptibles otras, las más, imperceptibles, esas están en tu corazón, en tu mente, en tu alma, ciertamente tú puedes verte igual o sentirte igual o incluso mejor, sin embargo el paso del tiempo es inevitable, y la experiencias que conllevan el tiempo vivido, siempre tendrán consecuencias o recuerdos que quedan en tu ser, en tu yo interior.
Luego entonces, la vida nos dará la oportunidad de ver, después de diez años, al wey de la prepa que está i-gua-li-to, que no cambió absolutamente na-da, que pedo como le hacen no??, bueno o al super marrano, que ahora es flaco y viceversa, al más desmadroso como un responsable padre de familia, a la niña oruga convertida en mariposa exótica, al amigo que se quedó atrapado en la prepa y piensa, se viste y se comporta igual y a la niña fresa convertida en macho jejeje... en fin..
El punto es que dichos cambios son evidentes y obvios y por lo tanto el paso del tiempo es perceptible a nuestros sentidos, en estos casos, el tiempo ha dejado huellas que podemos ver y sentir. Existen por otro lado las huellas que nadie puede percibir, excepto nosotros y la gente más cercana a nosotros, en nuestro corazón y en nuestra mente, esas huellas, probablemente serán más relevantes a largo plazo que las huellas físicas evidentes que adquirimos por el paso del tiempo, lo anterior por que la mismas están impresas en lo más hondo de nuestro ser, el hecho de haber trabajado, estudiado, viajado, en determinado lugar, marca nuestro corazón, nuestra mente y nuestra alma aun y cuando el paso pueda ser imperceptible, físicamente hablando; por supuesto que las marcas que el tiempo deja en nuestra cara en nuestro cuerpo son más evidentes, pero creo, salvo algunas excepciones, que las marcas más relevantes están en el interior de cada uno y no en el exterior.
Alguna enfermedad, algún accidente, alguna operación, puede marcarnos de por vida, dadas las huellas que dichas circunstancias nos dejan, algunas marcas, cicatrices, se borrarán, serán imperceptibles y se quedarán en el olvido, otras no correrán con tanta suerte y permanecerán ahí, como parte de nosotros, cada vez que la veamos recordaremos el evento que nos causó dicha marca también por el paso del tiempo inevitable, dado que la cicatriz, se produjo precisamente en un instante, mismo que invariablemente corresponde al tiempo. Las huellas que me producen más inquietud, más confusión, más conflicto definitivamente son las internas, el paso del tiempo implacable en la cara de una persona puede llegar a ser verdaderamente sorprendente, el hecho de tener o haber tenido tantos problemas, de tener la cara desencajada es realmente impactante.
En realidad poco la he conocido, ciertamente las pocas veces que la ví, estaba muy muy mal, sus novio estaba peor alguna vez platicando con nosotros así simplemente se desplomó de borracho, su esposo se acaba de morir y ella acaba de salir de un Manicomio, todo esto está representado en las huellas de su cara, toda esta confusión mental, la delgada línea entre la cordura y la locura expresada en las marcas de sus ojos, de sus cabellos, de su vestir huellas imperceptibles, pero muy profundas se reflejan en las arrugas de la frente y de su arreglo personal, estar al filo de la navaja creo que representa un desafío muy grande, el no saber realmente estás loco o si ya lo superaste debe de ser desquiciante, en fin, el paso del tiempo será algunas veces imperceptible para los demás pero siempre, siempre será perceptible para ti y los tuyos... bonne chance F.
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